"Yo soy otro tú", tengo tus mismos miedos, tengo tus anhelos, tengo tus mismas necesidades. Ésta frase nos hermana, nos junta como personas, y nos obliga a entendernos y tolerarnos. Nos habla de preocuparnos el uno por el otro y no darnos el lujo de olvidarnos de la otra persona, porque esa otra persona que está ahí, no es más que otro nosotros: nacemos, lloramos, reímos, amamos, perdonamos, sufrimos, y morimos...